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Julio 2018

Las Grasas y la Salud del Organismo Humano

Equipo Editorial Porech®.

Las grasas juegan un rol muy importante en el organismo humano. En términos simples y prácticos, desde el punto de vista nutricional, podemos distinguir entre aquellas que tienen efectos benéficos para la salud  y las que podríamos llamar perjudiciales para ésta. Las primeras son las grasas insaturadas, que actúan disminuyendo el llamado “colesterol malo” sin reducir el “bueno”. Éstas se dividen en “monoinstaruradas” (presentes por ejemplo en los aceites de oliva, paltas, aceitunas, etc.) y “poliinsaturadas”, las cuales abarcan dos grupos:

Omega-3: cuyo origen puede ser vegetal (soja, semillas de lino, frutas secas, etc.) o animal (pescados y mariscos). Los Omega-3 han adquirido gran relevancia en la industria para enriquecer alimentos de consumo masivo, como la leche y los huevos. Entre sus propiedades ayudan a evitar que las arterias se tapen, no disminuyen el colesterol “bueno” y favorecen el descenso de la presión arterial.

Omega-6: que se hallan en particular en los aceites de canola, uva, maíz y oliva, en semillas como el sésamo, en los granos y sus derivados y en el germen de trigo. Se caracterizan por ayudar a reducir el nivel de ambos tipos de colesterol.

A diferencia de las anteriores, existe otro tipo de grasas que se consideran perjudiciales para la salud y cuyo consumo excesivo endurece las arterias, pudiendo provocar problemas cardíacos. Estas grasas nocivas comprenden dos tipos:

“Trans” o Hidrogenadas: aumentan el “colesterol malo” y disminuyen el “bueno”; por lo tanto son consideradas enemigas peligrosas de la salud. Se encuentran, por ejemplo, en las margarinas, en la manteca, en caramelos, en mucha de la llamada “comida rápida”, etc.

Saturadas: éstas elevan el colesterol total, incluido el “malo”. Se hallan en las carnes rojas, en la piel del pollo, en las vísceras, fiambres, embutidos, helados de crema, etc.

De acuerdo a lo expuesto, una buena regulación del consumo de grasas, dando prioridad a las insaturadas, resulta ser muy importante para la salud y en este sentido cada uno de nosotros puede asumir el control de su ingesta de grasas en su alimentación, con las respectivas consecuencias beneficiosas que esto puede acarrear para su organismo.

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