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Febrero 2017

Cultura y Beneficios del Vino

Equipo Editorial Porech®

Cultura y Beneficios del VinoSan Vicente, patrono de los vitivinicultores, es el santo, quien con su racimo, como si se tratara de una lámpara, cuida la belleza de las viñas.  La leyenda cuenta que la devoción hacia este personaje se remonta a los primeros siglos de nuestra era.  Nacido en Huesca (España), a fines del siglo II le fue conferido el Diaconato. El año 303, el emperador Diocleciano ordenó una persecución general de cristianos e hicieron arrestar al diácono Vicente el cual fue torturado hasta morir. Se dice que exprimieron su cuerpo en las prensas de los vendimiadores y que su sangre se convirtió en un vino generoso, fuente de vida eterna.  Fue enterrado en Borgoña y posteriormente trasladado a Champagne, Francia, donde se veneraron sus restos por primera vez. Posteriormente, la devoción a este santo se generalizó por toda Europa y quedó consagrado como patrono de los vitivinicultores.

La leyenda es un ejemplo de cómo el vino y todo lo relacionado con su producción y consumo, está lleno de cultura y tradición, de ahí la importancia para todo aficionado a la gastronomía, de conocer al menos algunos aspectos fundamentales acerca de esta inspiradora bebida, a lo cual esperamos contribuir con el presente artículo.

El vino se obtiene de la uva, a través de un proceso de fermentación alcohólica de su mosto o zumo. La disciplina que estudia el vino se denomina enología. “Sommelier”, en tanto, se llama al conocedor de vinos que sugiere a la clientela de un restaurante, el vino apropiado para cada ocasión. Tradicionalmente, en Europa, un “sommelier” certificado se identifica porque porta sobre su pecho una pequeña taza de plata colgada, llamada “catavinos” o “tastevin”.

Numerosos estudios han demostrado  que el consumo moderado y regular de vino, gracias a su contenido en “polifenoles”, eleva la capacidad antioxidante del plasma, tiene efectos saludables en el sistema cardiovascular y disminuye el llamado “colesterol malo”. Este es un mensaje que viene transmitiendo la Fundación para la Investigación del Vino y la Nutrición, desde su creación en 1992, cuando surgieron las primeras noticias sobre los resultados de investigaciones científicas en relación con sus valores nutricionales y propiedades beneficiosas.

No obstante, es un hecho evidente que los principales beneficios del vino se obtienen producto de un consumo moderado y racional de éste, lo cual es importante aprender y practicar en familia. Entre los consejos saludables al respecto se ha determinado que la ingestión segura promedio de vino es de dos copas diarias para hombres y una para mujeres, ojalá durante las comidas y cuando no se requiera una alerta inmediatamente posterior de los sentidos. Sin embargo, hay personas que no deben consumir bebidas alcohólicas, entre las cuales cabe mencionar a las mujeres embarazadas (al menos mientras no haya una evaluación clara de posibles riesgos), alcohólicos o bebedores problemáticos, personas con daño hepático o enfermedades del hígado. En el caso de las personas en tratamiento farmacológico, éstas deben consultar a su médico.

Chile es un país que ha destacado por la calidad de sus vinos y en torno a ello, cabe mencionar que diversos análisis han demostrado que los Cabernet Sauvignon, Merlot y Pinot Noir de nuestro país contienen una mayor concentración de “flavonoles” que sus contrapartes de otras localidades geográficas. La causa de esta cualidad tan destacada de los vinos chilenos se atribuye, entre otros factores, al clima, que permite obtener vino a partir de uvas que se han dejado madurar completamente en condiciones asoleadas antes de la cosecha y a las modernas técnicas de vinificación empleadas en su elaboración.