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Marzo 2018

Alimentos Funcionales

Equipo Editorial Portal Restaurantes.

Alimentos FuncionalesSi bien es cierto que hasta el momento no existe una definición estandarizada a nivel mundial para catalogar este tipo de alimentos, las organizaciones dedicadas al tema, tienden a agrupar bajo este concepto a aquellos alimentos que son beneficiosos para la salud más allá de su aporte nutricional básico y que contribuyen a mejorar una o varias funciones en el organismo y/o a reducir el riesgo de contraer ciertas enfermedades. Hay algunos alimentos que naturalmente poseen atributos que producen ciertas funciones en este sentido y otros a los cuales, en su proceso de elaboración, se les agrega algún componente, como, por ejemplo, minerales, vitaminas, ácidos grasos, antioxidantes, etc., para potenciar el efecto deseado. A esta operación de añadir nutrientes exógenos se le ha denominado “fortificación”  y es justamente en este tipo de alimentos donde existe un campo muy amplio para la investigación y el desarrollo.

Es importante tener en claro que, hasta el momento, los alimentos funcionales pueden contribuir a reducir algunos de los factores de riesgo de padecer ciertas enfermedades pero no a resolver por sí solos problemas de salud. Entre los logros más destacados en la producción de este tipo de alimentos se encuentra la elaboración de productos que permiten mejorar la actividad gastrointestinal (microflora bacteriana, tránsito gastrointestinal, etc.), el metabolismo y a potenciar la capacidad antioxidante del organismo.

Entre los alimentos funcionales podemos encontrar los denominados prebióticos, que favorecen el crecimiento de bacterias benignas en el intestino. En esta línea, también están los llamados “probióticos”, es decir, aquellos que contienen microorganismos vivos capaces de permanecer activos en el intestino y que son beneficiosos para éste. Por otra parte, están los alimentos que contienen omega 3, es decir, ácidos esenciales con propiedades antiinflamatorias y reductoras de grasas; además de aquellos que llevan calcio potenciado o enriquecido, como elemento fundamental para la estructura ósea.

Alimentos FuncionalesA modo de ejemplo, podemos mencionar entre los alimentos funcionales naturales, es decir aquellos que sin intervención química pueden aportar elementos beneficiosos para la salud, al tomate (contiene licopeno, el cual reduciría el riesgo de cáncer), al ajo (cuyos componentes azufrados tienen propiedades antifúngicas y reductoras de riesgos de contraer cáncer, entre otras) y al pescado (contiene omega 3, el cual reduce el riesgo de enfermedades coronarías).

Entre los alimentos funcionales procesados, mencionaremos, también a manera de ejemplo, las leches altas en calcio (reducen el riesgo de osteoporosis), los yogures o productos lácteos fermentados (contienen prebióticos o “probióticos” capaces de mejorar funciones gastrointestinales), la leche, huevos u otros productos enriquecidos con omega 3 (disminuyen el riesgo de enfermedades cardiovasculares) y el vino, que, consumido en cantidad moderada, puede mejorar la capacidad antioxidante del organismo por la presencia de “flavonoides” en su composición.

Sin duda, estamos todavía en una etapa que requiere mucha investigación y desarrollo en estas materias, pero es un hecho que la funcionalidad de los alimentos está presente en la naturaleza y si la ciencia y la tecnología pueden ayudar a potenciar los efectos funcionales beneficiosos para la salud se deben aprovechar todas las oportunidades para desarrollar e implementar estudios serios en este ámbito, ya que, en último término, irán en beneficio de la calidad de la alimentación que tengamos a nuestro alcance.

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